Llevo años mirando de reojo a la gente con pantallas enormes mientras yo me partía los ojos con las 15 pulgadas de mi portátil.
Y un buen día dije basta.
No por productividad, no por rendimiento, no por ninguna chorrada de influencer de setup.
Dije basta porque ya tengo una edad, tengo mis gafas de cerca y trabajar en una pantalla pequeña me tiene frito.
Así que me pillé este monitor de 27 pulgadas.
Y mira, a veces la vida es sencilla.





Lo primero que notas al encenderlo es que tienes espacio de sobra para todo.
¿Quiero partir la pantalla y tener dos ventanas abiertas a la vez?
Hecho.
¿Quiero usarlo como pantalla principal y el portátil como secundaria?
Es lo que hago casi siempre.
El tamaño cambia la forma en que trabajas, y lo digo en serio, no como frase de publicidad.
Es un panel IPS Full HD con 100 Hz de refresco.
Vamos, que no es ningún bicho raro de gaming ni nada exótico, es una pantalla de trabajo sin más.
Se ve bien, los colores son decentes, los ángulos de visión son amplios y puedes mirarlo desde cualquier sitio sin que la imagen se ponga rara.
Tiene entradas HDMI y VGA por si tienes algún cacharro antiguo guardado por ahí.
Por detrás lleva montaje VESA estándar, así que si quieres colgarlo en un brazo o en la pared, no hay problema.
Lo mío es de pie sobre el escritorio y tan contento.
El menú de configuración es el típico botón en la parte trasera.
Nada del otro mundo, pero hace lo que tiene que hacer: ajustas brillo, contraste, las cositas de siempre.
Tiene también un modo de cuidado ocular con su certificación TÜV y su tecnología antiparpadeo que MSI llama EyesErgo.
Suena a palabro inventado, pero en la práctica es que no parpadea la pantalla como una linterna rota y tiene filtro de luz azul.
Para alguien que ya necesita gafas de cerca, esto es de agradecer. 🤓
Llevas horas delante y los ojos no se quejan tanto como antes.
Tiene hasta altavoces integrados.
Modestos, como dos watts, pero para una videollamada o para escuchar algo de fondo sin tener que enchufar nada más, cumplen.
Y en la base tiene una ranura para dejar el móvil o un boli.
Pequeña tontería, pero útil.
Lo que no tiene es altura regulable ni pivote.
El soporte te deja inclinarlo un poco, pero nada más.
Si necesitas ajustar la altura, tendrás que meter algo debajo o pillarte un brazo VESA aparte.
- 27 pulgadas que se notan de verdad en el día a día
- Panel IPS con buenos ángulos de visión
- Certificación TÜV antiparpadeo y filtro luz azul
- Montaje VESA para quien quiera colgarlo
- Precio muy ajustado para lo que ofrece
- Sin regulación de altura en el soporte de serie
- Solo Full HD (quien busque 1440p tiene que mirar otro modelo)
- Conexiones justas: HDMI y VGA, sin DisplayPort
Si llevas tiempo mirando la pantallita del portátil y te duelen los ojos, esto es lo que necesitas.
Sin florituras, sin pretensiones gaming, una pantalla grande y que funciona bien.
Como ya te dije antes con el teclado ergonómico: a veces el upgrade más sencillo es el que más se nota.

Jordi Gangolells
Soy Jordi y ayudo a emprendedores y creadores a descubrir herramientas digitales para impulsar sus proyectos, ahorrando tiempo y esfuerzo. En Bichear analizo, comparo y recomiendo las mejores herramientas digitales para que tomes decisiones más rápidas y efectivas en tu negocio.
