¿Qué tal bicheante?
No me lo digas.
Te ha picado la curiosidad, y no has podido resistirte a venir, y echar un vistazo.
Pues mira, no te hago esperar más, este es el ratón con el que trabajo cada día 👇





Al principio tenía mis reticencias, no te voy a engañar.
Miraba de reojo a estos cacharros abultados y me parecían engendros diseñados por H.R. Gigger.
Pero mi muñeca no dejaba de quejarse después de cada sesión, como si me hubiera pasado el día jugando a tenis o dándole al saco de boxeo, pero sin divertirme.
Así que, por lo que vale, me agencié este ratón ergonómico, con una estética gamer que no va nada conmigo, pero oye, era para probar, no me juzgues.
¿El resultado?
Pues, bestfriendsforever 😍 con el maldito ratón.
Que igual ya están en declive, porque con la IA hasta en la lavadora, empezaremos a hablar con los PC’s como si fuéramos amigos de toda la vida, pero mira, de momento, es una gran ayuda para mantener la tendinitis a raya.
Al principio te sentirás como si estuvieras usando un mando de la Wii.
Es normal.
Tu mano está acostumbrada a la tortura del ratón plano, y cambiar a algo ergonómico requiere un periodo de adaptación (sí, como cuando pasas de Windows a Mac y no sabes dónde está el botón de apagar).
No es perfecto. Si tienes las manos de un jugador de baloncesto o de un niño de 5 años, igual no es tu ratón.
Pero para la mayoría de los mortales, cumple.
Si buscas algo que alivie el dolor de muñeca sin gastarte un pastón, la respuesta es: sí, pero con matices. No es el ratón de tus sueños, pero es mejor que seguir maltratando tu cuerpo con un ratón de 5€ que parece sacado de los 90.
Y si al final decides que no es para ti, tranquilo: siempre puedes usarlo como pisapapeles o regalarlo a ese compañero de trabajo que nunca para de quejarse de su tendinitis.