Hay dos tipos de personas en el mundo: las que tienen una silla gaming con luces RGB que parecen el backstage de un concierto de Daft Punk, y las que un día se levantan de la silla de Ikea con la espalda hecha polvo y dicen «hasta aquí».
Yo soy del segundo tipo.
Y supongo que tú también, si estás leyendo esto.
El problema con las sillas gaming es que están pensadas para parecer el trono de un jefe final, no para aguantar ocho horas de curro real delante del PC.
Mucho cuero, mucho cojín, mucho calor. 🥵
En verano te levantas con la espalda empapada como si hubieras estado en una sauna.
No, gracias.





Esta silla de malla va exactamente en la dirección contraria.
Nada de tapizados que retienen el calor como si fueran un termo.
Aquí la espalda respira, el aire circula, y en los meses de calor eso se agradece una barbaridad.
Si eres friolero y en invierno te da frío, te pones una manta; y solución fácil.
Pero no existe el equivalente de «quitarte la silla calurosa» cuando estás en pleno agosto con 35 grados.
Eso no tiene solución.
El diseño sigue una curva en S que acompaña bien a la columna, y el soporte lumbar es ajustable unos 3 cm, así que puedes colocarlo donde mejor te vaya dependiendo de tu altura.
A mí me encaja bien.
Las ruedas se deslizan suave sobre el suelo y no pegan esos tirones que te hacen sentir que estás arrastrando el sofá.
El reposabrazos tiene acolchado, que para los que pasamos horas con los codos apoyados es un detalle que se nota.
Se puede reclinar hasta unos 125 grados, tiene pistón regulable para ajustar la altura y puedes bloquear o soltar el balanceo girando una manivela debajo del asiento.
Todo lo que necesitas para trabajar delante del PC sin más historia.
Ahora, siendo honestos: el reposacabezas cumple, pero tampoco es para tirar cohetes en diseño.
Y con el tiempo he notado un ligero balanceo en el pistón; nada que te tire de la silla, pero se nota que no es de las más robustas del mercado.
Son los peajes de una silla en este rango de precio.
La malla tampoco da la misma sensación de firmeza que un respaldo rígido.
Si buscas algo que te sujete como si te hubieran dado un abrazo de oso, esto no es lo tuyo.
Pero si valoras más la transpirabilidad que el máximo confort acolchado, aquí lo tienes.
- Malla transpirable — el MVP en verano
- Lumbar ajustable que de verdad se nota
- Ruedas suaves y reposabrazos acolchados
- Precio razonable para lo que ofrece
- Color blanco limpio que no desentona con nada
- Pistón con algo de holgura con el uso
- Reposacabezas mejorable en diseño
- La malla no es tan firme como un respaldo rígido
Si llevas tiempo dándole vueltas a montar un setup de trabajo decente, esta silla encaja bien con el ratón ergonómico que ya vimos y también con el teclado; las tres cosas juntas te cambian la postura sin que tengas que hipotecar el sueldo.
A veces la ergonomía no es cara, solo hay que saber dónde mirar.
Si te convence lo que ves, puedes echarle un ojo aquí 👇.
