¿Qué tal, bicheante?
Ya estás aquí otra vez.
No me sorprende.
Te pica la curiosidad y no puedes parar.
Pues mira, estas son las zapatillas con las que me como el monte cada semana 👇




¿Te molan? Las tienes aquí 👇
Voy a ser sincero contigo.
Cuando las vi por primera vez pensé: «vaya ladrillo».
Son grandotas, abultadas, con ese talón enorme que parece que llevas dos colchones pegados al pie.
No exactamente lo que uno se imagina cuando piensa en zapatillas de trail.
Pero mi rodilla llevaba meses mandándome señales de humo.
Cada bajada por el monte era un festival de crujidos y protestas, como si tuviera un jubilado quejica instalado ahí dentro.
Así que le di una oportunidad a las Brooks Caldera 8.
¿El resultado?
Pues que el jubilado se ha calmado bastante. 🎉
La pisada es estable, fluida y cómoda.
No te vas a sentir como si corrieras sobre nubes —spoiler: la amortiguación es moderada, no la bomba que promete la caja—, pero tampoco vas a llegar a casa con los pies destrozados después de una tirada larga por el monte.
El agarre funciona bien en caminos normales y en piedra mojada.
Donde se complica es en el barro heavy o en zonas muy técnicas, que ahí los tacos se quedan un poco cortos.
Eso sí, son pesadas. No te voy a engañar.
Con 309 gramos son como llevar dos fiambres atados a los pies comparado con zapatillas más ligeras. Si buscas velocidad, estas no son tus amigas.
Y el talón… ancho como un portaaviones.
Genial si eres talonador, un poco invasivo si apoyas de otra forma.
¿Lo mejor? Que tallan bien, el ajuste es sólido y no te van a dar sorpresas.
No son perfectas.
Pero para salir al monte a tu ritmo, disfrutar del paisaje y no destrozarte las articulaciones por el camino, cumplen de sobra.
- Muy estables
- Pisada fluida y cómoda
- Buen agarre en terreno moderado
- Plantilla extraíble
- No son ligeras
- Talón enorme
- Amortiguación moderada
Si lo que buscas es comerte el monte sin que el monte te coma a ti, son una opción muy sólida.
No son las zapatillas de tus sueños, pero son mejores que seguir machacándote con unas playeras de mercadillo que no aguantan ni el parque.
Y si al final las pillas y no te convencen, siempre puedes usarlas de tope de puerta en el taller. Que tampoco quedarían mal. 🤭
Si aprecias tus rodillas 👇
